jueves, febrero 05, 2009

Carta a la Concejalía de Cultura de Granada

Bueno, señores, que nos quieren cerrar Planta Baja en Granada. Se alude al incumplimiento de la normativa de seguridad, pero en fin, cualquiera que vive allí sabe que es pura hipocresía y el que no, le invito a leer mi carta. Os remito también a las noticias que han aparecido al respecto en los medios locales Ideal y La Opinión, si os interesa, y os invito a escribir a la concejalía, aunque sea para saturarles el correo con algo más que el spam de enlarge your pennis.

Estimados responsables de la cultura en Granada

Les escribo con objeto de su decisión administrativa de cerrar el famoso local Planta Baja, centro de la cultura granadina underground y popular. Estoy francamente decepcionado con ustedes ¿dicen que no tienen ningún interés especial en cerrarlo? me lo podría creer, las leyes y reglamentos están para cumplirlos, pero, entonces ¿qué interés especial tienen ustedes en que siga abierta la discoteca Mae West? Si el argumento primordial es la seguridad ¿Me puede decir por donde saldrán sus cuidados ciudadanos cuando esa sala se acabe de hundir? Veo difícil la salida de un local estando ya muerto y enterrado, sinceramente. Se me ocurre que quizás tienen ya preparadas las cruces para ponerlas en la zona del desastre, para que no les acusen de imprevisión, pero no sé si les va a funcionar.

También me podrían explicar qué piensan hacer el día que haya algún altercado en
cualquiera de las abarrotadas discotecas de la ciudad. Una pista: las hamburguesas de joven noctámbulo no tienen buena salida en el mercado; se dice que se drogan mucho y no venden. Las únicas discotecas que respetan el aforo en Granada son las que no tienen más remedio porque no les entra suficiente gente, prueben vds a entrar en la citada Mae West o Vogue cualquier viernes o sábado por la noche más tarde de las 4:00 Am, solo por curiosidad.

Supongo también que habrán preparado ya algún discurso para cuando los porteros de algún local se carguen a alguien, porque la inmensa mayoría no cumplen los requisitos que la ley exige y les puedo asegurar que no soy la única persona normal que se ha encontrado con alguno violento. Un consejo: si copian el de Gallardón no va a colar, google es una herramienta maravillosa para detectar plagios. Otro más, de regalo: si pueden, den unos cursos a los dueños para que se aprendan la ley que regula el derecho de admisión, "no me gustas", "tu ropa no es cara" o "no eres blanco" no coinciden en la catalogación de persona ebria o manifiestamente violenta.

Lo dicho, si no hay interés en este caso concreto, que me expliquen dónde está el interés por mantener otras amenazas e injusticias flagrantes de sobras conocidas. Mi decepción torna en serias dudas acerca de su capacitación o incluso sus motivos cuando demuestan tamañas incoherencias sostenidas durante tantos años.

Sepan ustedes que la juventud, por el mero hecho de no llevar muchos años aquí, no es estúpida y tiene memoria, así que ustedes sigan gobernando para la granada rancia y trasnochada, no se preocupen por uno de los mayores atractivos turísticos de la ciudad: la cultura, no luchen por el único motor que nos queda gracias a su pésima gestión y la de sus predecesores. Cuando hayan pasado unos años, aunque muchos hayamos tenido que huir -no sin dolor- de una ciudad sin oportunidades, sabremos de quién fue la culpa y otorgaremos responsabilidades, así que sigan hipotecando su futuro político como hasta ahora, a lo mejor les salva la posteridad el gran parche de cemento que es el paseo de la Constitución.

Atentamente,

un ciudadano en el exilio.



Escuchando:
The Smashing Pumpkins - Ava Adore

domingo, febrero 01, 2009

Avergonzado

Estudiando Teoría Política Contemporánea me he dado cuenta de algo realmente vergonzoso, y es que bucando en google el nombre de mi profesor, Javier Roiz Parra, Catedrático con cierto renombre internacional, ¡sale este blog en los diez primeros enlaces! El conocimiento en la red deja mucho que desear cuando una de las menciones a su teoría política es el del mediocre blog de un estudiante que asistió a una conferencia de hora y pico. Algún día prometo hablar un poco más y mejor con algo de conocimiento tras haber pasado un cuatrimestre en su clase.

Como introducción podría adelantar que un compañero mío comentó que era un paradigma en sí mismo, como algo despectivo, pero me temo que está más acertado de lo que cree, es uno de los autores más originales y con más sentido que he tenido gusto de leer y su recuperación del buen juicio a través de la retórica es un camino precioso y lleno de sabiduría que a mí particularmente me ha dotado de actitudes para la vida muy sanas.

domingo, enero 11, 2009

Manchegan Beauty

Puede que sea una gilipollez inmensa, pero ayer, durante mi viaje de vuelta a Madrid, cuando estábamos parados en Almuradiel, empezó a nevar suavemente. Yo me abrigué bien y los vi caer contra la poca luz de la luna que traspasaba las nubes. Sentía derretirse cada copito que me caía en la cara y fue una de las experiencias más sencillas y más hermosas que he sentido nunca.
Ya me había nevado antes, pero supongo que no en un estado de sentimentalismo tan agudizado por el desarraigo de separarse de los seres queridos y los restos de melancolía navideña.
Durante el viaje siguió nevando al menos una hora y como el autobús iba prácticamente vacío, me puse en los primeros asientos para ver hipnotizado cómo los cristalitos se precipitaban velozmente hacia el parabrisas.
Fue un viaje bonito hacia una época dura.

viernes, enero 02, 2009

Cuento de Navidad

¿Está vivo? Una pregunta que no llegaba a pronunciar, ni siquiera mentalmente, pero que la sentía durante el el brumoso lapso de tiempo que tardaba en despertarse y adquirir conciencia. Hasta entonces, no sabía muy bien qué pasaba, si su abuelo vivía en el sueño o era su muerte lo que acababa de orquestar su subconsciente. La evidencia llegaba con un pinchazo de dolor, como de costumbre, hacía años que un cáncer de pulmón le había matado. Era navidad, las fechas por las que el buen hombre descansó de esa agonía.

Era irremediable, daba igual estar en el pueblo en el que eligió morir que en su casa o la de sus padres, la cantidad de elementos que se repetían año tras año era abrumadora y siempre traía sueños como aquél y una sensación de desazón que no acababa de entender muy bien.
De todos modos no odiaba la navidad por eso, ni siquiera por el consumismo desaforado del que todo hijo de vecino hace gala esté o no dentro de sus posibilidades; tampoco por aquellas navidades tan tristes durante las que pasó una semana solo deliberadamente, comiendo latas de mejillones en escabeche en nochebuena y espaguetis con tomate el resto, a fin de cuentas, quería quedarse a solas unos días con aquélla chica; tampoco la odiaba aunque esa chica le dejara a la semana siguiente.

Aquello eran minucias en comparación con el drama humano y lo sabía, la odiaba porque sabía que todo el que sufriera de soledad, todo el que perdiera a alguien querido, se sentiría aún más solo y sentiría más la falta de lo perdido. Lo tenía claro, es una época despreciable e hipócrita durante la que nada bueno ni especial pasa en realidad mientras que en la televisión, el entretenimiento por excelencia durante las fechas, nos bombardean con películas edulcoradas y publicidad que nos proyecta una imagen de felicidad basada en la posesión.

Quizá hubiera una navidad en que se pudiera reconciliar con la decoración del árbol de navidad y el portal, que vuelva a disfrutar de los regalos envueltos, de los paseos con guante y bufanda por las calles iluminadas, del asado de papá. Quizá cuando algún momento especialmente feliz le haga olvidarse de la hipocresía...
-"¡¡pipi-pipi!!" -"Tenemos que hablar, avisa cuando estés en casa"
...pero tendrá que ser otro año.

lunes, diciembre 29, 2008

Crepús-culo

Chío: Deberías escribir en tu blog sobre la película de ayer.
Yo: ¿Para que no vuelva a ir nadie a verla? Vale.

Pos esto es una pinícula de unos vampiros new romantic-glam bañaos en purpurina que vienen de hacer una orgía en un pub lleno de espejos en Chueca y cogen y se cargan al nieto de Bambi. Malnacidos. Ah, y mientras hay una historia un tanto ñoña entre un vampiro y una que le mola porque huele a gofres -Corolario: los vampiros son inmunes a la diabetes aguda-. Y la tipa no se convierte en vampira, que si no no hay segunda parte y hay que hacer taquilla.

Conclusión: no la veáis.

Escuchando:
Javier Krahe - Marieta

jueves, noviembre 20, 2008

El Gusanico de la Manzanota

No me quiero imaginar la pasta gansa que se mueve en esta ciudad a diario: empresas, organismos públicos, mafiosos, narcotraficantes, restaurantes, vendedores de latas de cerveza en fuencarral... (asumo que es el primer negocio de la ciudad). Aquí las cosas se hacen a lo grande: ¿que estorba la M30? No problemo, la soterramos y además le hacemos un par de agujeritos estratégicos como quien no quiere la cosa para tener lavacoches municipal gratuito. -¿Y donde estaba la M30 qué ponemos, oiga?- Pues nada, un par de proyectos de parques de esos que no se acaban nunca y que dan hogar a desahuciados y desposeídos varios; con la crisis va a venirnos de perlas.

Pues con toda esa pasta, y según me informa en estos mismos momentos la página del señor Botín, servidor aún no ha visto un duro de su beca séneca. Nos la concedieron a mediados de Julio, pero debido a un cambio en el sistema de pagos que no se concretó hasta mediados de octubre, llevan pasándose los datos de nuestras cuentas bancarias de un departamento a otro sin que veamos un solo céntimo. Me tranquiliza que los años pasados, según me contaron alumnos séneca, siempre ha habido retrasos: pagaban a mes vencido en vez de a principios de mes, que es lo lógico si tienes que pagar un alquiler, pero que no es tan sangrante ya que en julio te encuentras tus quinientos euritos atrasados para pasar un veranazo estupendo. El problema es que han añadido un nivel más de burocracia, esto es: el Ministerio de Educación ingresa el dinero de las becas séneca a la Consejería de Educación de la Comunidad Autónoma correspondiente y ésta, lo traspasa a la Universidad de destino del alumno séneca.

Normalmente, un cambio así "sólo" supondría aumentar geométricamente la ineficacia y los retrasos, pero en este caso, también aumenta exponencialmente la inseguridad: la Universidad Complutense de Madrid tiene una deuda millonaria y hace meses que no paga facturas a proveedores (luz, teléfono, consumibles informáticos...). Según unos, la culpa es de la pésima gestión del último rectorado, según otra parte es porque la "Complu" es la Universidad más cara de mantener debido a la antigüedad de sus instalaciones y profesores y la Comunidad de Madrid no da un duro, probablemente debido a la inmensa deuda que a su vez mantiene. Una vez más, según unos, debida a la pésima gestión de Dª Espe y sus obras faraónicas, y según otros, por la deuda que el Estado tiene con ellos. Pero no se lo pierdan, porque hay una vuelta de tuerca más, esta deuda, según unos, es por la pésima gestión del Gobierno y según otros, porque la Comunidad de Madrid tiene unos 1.500 millones de eurazos en gastos sin justificar y, claro, no les pasan uno más hasta que no confiesen a qué primo se los han pasado esta vez.

Tela marinera, ¿verdad? Pues así estamos, con cien euritos para acabar el mes en una de las ciudades más caras de España, comiendo espaguettis y arroz a la cubana en cantidades industriales. Lo único que siento de verdad es no haberme traído la tienda de campaña y el saco de dormir para acampar en la puerta del Servicio de Alumnos, me habría gustado aprovechar una bolsa olvidada de zanahorias mohosas que estaban pidiendo "lánzame al ojo de algún funcionario incompetente".

Escuchando:
Elvis Presley - Viva Las Vegas.

jueves, noviembre 06, 2008

¡Libertá! ¡Independensia!

Parafraseando al gran Albert Pla, iniciamos este primer post madrileño. Viene a cuento porque habla de unos locos que ponen bombas por ahí a esa voz. Y aunque en mi subconsciente estoy proyectando solucionar la crisis mundial expoliando y masacrando (para dar ejemplo) a las mil familias más ricas del mundo, mi tipo de locura es más bien el de la polilla que se mete en el generador de una central nuclear en busca de emociones fuertes.

Un mesecito en la gran capital ha dado para mucho, de momento, como se ve, para encontrar mi espacio en este cuarto y poder ponerme a escribir, que ya es bastante para alguien tan maniático como yo. Al principio, hasta poner una lavadora era un subidón de autoestima, coges unos gallumbos rojos empapados y, desafiante, exclamas ¡Mírame, mamá, mis gallumbos rojos aún no son rosas! Ni que decir tiene que tu cocina de recetas mezcla del bagaje materno y apuntes de internet, te sabe a gloria se te haya quemado o no. Hasta los pelos abandonados en el lavabo parecen alinearse para formar la palabra Libertad (sí, con mayúsculas, por supuesto) y tus compañeros te parecen los mejores humanoides del planeta para compartirla.

En la facultad, por supuesto, alucinas, parece un reducto, una ciudad postapocalíptica en la que se refugiaron los últimos supervivientes de la última película de Uwe Boll, con sus personajes estrafalarios y sus gurús interactuando en un ambiente opresivo y neblinoso; cuasicarcelario. Te pones tu chapa de Mad Max y tiras p'alante todos los días en el carro del infierno llamado A, tras haber recorrido varios cientos de metros de túneles llenos de mutantes autistas, para aprender de la vida y la ciencia.

Luego, por supuesto, viene el choque de realidad: No hay tiempo material para ir a clase, estudiar, cocinarte, hacer las tareas de la casa y además tener tiempo para ser persona cuando tienes días en los que pasas trece horas en esa apestosa y oscura facultad en la que la gente se salta la ley cual boñiga reseca en la calle y fuman como chimeneas industriales. Como fuiste un tipo inteligente que se quería desafiar, te cogiste a los gurús: esos catedráticos y personalidades que salen en esos libritos de ciencia política y sociología de los que siempre te hablan y que no te planteaste que a lo mejor querían compartir más de su conocimiento del que tú estás preparado para asimilar en cuatro meses sin sufrir una hemorragia cerebral. Encima, a tus compañeros les molestan tus portentosas y divinas ventosidades y tu buena música alta. ¡¡¡¡¡Y las putas copas valen un mínimo de siete euros y la cerveza tres!!!!! Así cualquiera cuadra el ya de por sí reducido presupuesto mensual.

Como siempre suele pasar, una de cal y otra de arena, en un cierto equilibrio que esperemos que doña Espe no venga a enterrar bajo un par de toneladas de cemento armado con su cacareado déficit (culpa del malo de Zapa, no de la falta de justificación de muchos de sus gastos del 2005, claro). Si no nos pagan la beca séneca, pa lo que me queda en el convento, me cago dentro y empiezo mi proyecto subconsciente aplicándole a ella y a su familia el método ludovico, de buen rollito, con El Acorazado Potemkin.

Y si todo esto falla, menos mal que los tuppers de croquetas de mamá están ahí para darle sentido a todo.

Escuchando:
Turbonegro - Boys of Nowhere
Turbonegro - Everybody Loves a Chubby Dude
Turbonegro - What Is Rock

jueves, septiembre 25, 2008

¡Fiestaca Cumple-despedida!

Bueno, señoras y señores, la tan esperada cita ha tenido que ser retrasada hasta lo indecible por causas ajenas a mi voluntad, bueno, en realidad... era mi voluntad tener un piso en Madrid y no dormir en un parque, puente o banco acartonado en general. El caso es que mis dos drugos y yo ya tenemos piso en Madrid, cerca del centro, como yo quería, pero en un barrio tranquilo y bastante familiar, así que para celebrarlo y que nos tomemos todos una última copa, este año invitaré a un botellón lo más gordo que mi depauperada economía permita.

Convocatoria de cumpleaños 2008:
Por oooorden del señoooor Maeeeesooooo quedan invitadoooos a su cumple-despeeeedidaaaaa todo aquél ser viviente y bebiente que se considere invitado por cercanía, afinidad, amistad o mero deseo sexuaaaaal. [Murápido:] Gorrones, acoplados y molestos novios de amigas abstenerse (es coña, es coña).[Fin del Murápido]
Viernes día 26 de septiembre a las 23:00 Hora Zulú en la pirámide del hipercor, habrá bebidas espiritosas y quizás ganchitos y piruletas para las señoritas.

miércoles, septiembre 10, 2008

Lo Llaman Madurar

Un día de clase cualquiera, mi profesor de Estructura Social Contemporánea, un tipo de mucho pensamiento y muchísima oratoria, hizo una de sus reflexiones, seguida de una pregunta al aire: "Antes, la agresión que la sociedad ejercía sobre la juventud para someterlas al sistema era el servicio militar obligatorio, ¿Cuál creéis que es ahora?" Yo respondí que la televisión y me reconoció parte de razón, pero según él, era la precariedad laboral. Como mi experiencia laboral se remitía entonces a un curro de fin de semana en un cibercafé y un par de años de clases particulares de mates, nunca por necesidad si no para sacarme un dinero extra, tampoco es que me hubiera dado tiempo a sentirme explotado para entender aquello, pero conforme tus amigos empiezan en sus primeros trabajos y te cuentan historias, lo que mi profesor dijo empieza a adquirir muchísimo sentido.

De todos modos, creo que a ambos se nos escapó en aquella clase otro método no mucho más sutil de destrucción del individuo, de sometimiento a la irracionalidad ajena, algo que en multitud de ocasiones nos hará sentir los mayores sentimientos de impotencia: el trato con la burocracia y la administración. No nos damos cuenta, pero todo empieza con dos dolorosos puntapiés en la entrepierna de nuestra paciencia: tu primer DNI, a modo de suave pero dolorosa introducción y la preinscripción en la universidad con el subsiguiente primer sobre de matrícula; se cuenta que Filípides en realidad era un pobre chaval de la ciudad de Maratón que tras acabar el instituto y aprobar el selectuodis quiso ir a la prestigiosa Universidad de Atenas. Murió de andar de ventanilla a ventanilla, no para avisar de la victoria Griega sobre los Persas, pero el Gobierno tuvo que ocultarlo de alguna forma y por eso ahora hay tíos muy canijos que corren mogollón en las olimpiadas y acaban escupiendo las higadillas. Se quedaron agustico.

Más tarde llegarán los títulos, certificados de empadronamiento, convalidaciones de créditos, las deseadas pero temidas becas, el paro, las subvenciones, los pasaportes, la administración electrónica y todo aquello que luego hace que a los estudiantes de Ciencias Políticas nos de la risa floja en mitad de clase cuando estudiamos teorías organizativas, derecho administrativo y demás.
No, señores, el que se supone mayor ejemplo de racionalidad es en realidad la primera y más clara muestra de que vivimos en una jungla y más nos vale aprender a saltar de liana en liana si no queremos que un León nos muerda la entrepierna. Mi madre dice que eso es madura y, a mí, después de haber perdido una mañana para pedir en la oficina de la seguridad social del centro un informe de fe de vida laboral, que podría haber solicitado por teléfono, y tratar de que me envíen el PIN de mi tarjeta de crédito que debieron haberme enviado hace meses, no me quedan fuerzas para discutirle, así que a fin de cuentas, puede que hasta lleve razón en mi teoría.

jueves, septiembre 04, 2008

26

Fatídico número, señoras y señores, aunque me libro de la rima fácil de los veinticinco, ahora me encuentro más cerca de los treinta que de los veinte...

-"Pss, pss, oye"
-"¿Sí?"
-"No, nada... bueno, no es por joder, pero, en realidad, cuando cumpliste veinticinco, cada segundo que pasaba, estabas ya más cerca de los treinta que de los veinte."
-"Joder, qué pasa, ¿que ni siendo yo me puedo librar de mí mismo y mis correcciones? Me he dado cuenta ahora, así que váyame yo a la mierda."
- "Me voy tú a la mierda"
- "Gracias"
- "De nada"
- "Gilipollas, pedante..."

Después de esta pausa, importante para entender por qué esta reflexión la he hecho ahora, vayamos al meollo. Yo siempre he dicho que no hago balances, que la vida es un continuo, que no hay que atosigarse con metas anuales, que me cago en las convenciones sociales y un largo etcétera de frases de tío muy zen a la par que progresista. Bueno, lo cierto es que sigo pensando un gran número de ellas (las que recuerdo, al menos), pero el otro día, sin darme cuenta, caí en una conversación con la Muy Magnífica y Estupendísima Presidenta del Frente Gandíense G.P. (recordemos: G de apelativo inconfesable, P de presidente), a la que a partir de ahora llamaremos simplemente Presidenta. Tras un rato de uno de un poco frecuente monólogo animado, mi contertulia me preguntó: "qué raro estás, ¿qué te pasa? ¿Es la crisis del cumpleaños?"; a lo que yo respondí: "No sé®, ¡me siento bien!" Y, joder, ¡es que era verdad! ¡Subidónsubidónsubidón!

Antes no estaba tan bien, seamos realistas, nadie es ajeno a su entorno, tener veinticinco tacos y no haber acabado aún la carrera cuando tienes amigos que han acabado hace ya varios y están trabajando y hasta son funcionarios es una presión, sobre todo si además tienes padres (es mi caso). Sí, vale, equivoqué mi vocación, era muy joven para tomar una elección que determinaría el resto de mi vida, soy una víctima del sistema, quiero dejarme flequillo y hacerme emo... bla, bla, bla, uno se cansa de repetirse eso cada vez que conoces a alguien que ha sacado a su familia de la marginalidad, ganó algún premio fin de carrera, o cada vez que algún amigo se va a un país que te fascina a estudiar un master and commander o simplemente a trabajar algo menos explotado de la media. Por mucho que cada uno tenga su ritmo y su camino, la realidad es que las etapas vitales están delimitadas a unos márgenes de edad fuera de los cuales empieza a afectar la presión de lo que has aprendido sobre cómo debe ser una vida, lo que observas en otras personas cercanas y, sobre todo, cada pequeño grano de arena que cae en la balanza de la frustración cada vez que te preguntan en qué estás trabajando cuando dices tu edad. Vamos, que se me pasó el arroz para seguir siendo estudiante y como me descuide me voy a quedar para vestir hamburguesas.

Pero resulta que este año voy a hacer algo distinto, me voy a Madrid, que no es Nueva York, pero deja de ser mi amada Granada, la cómoda ciudad donde vivo con mis padres lo que no sólo supone un cambio, que siempre vienen bien para no estancarse, sino que además es un salto, ya que a pesar de no depender de mi trabajo, sí voy a depender de mí mismo para administrar lo que me den; tendré que aprender a cuidar de mí mismo en muchos aspectos y es algo que me encanta. Estoy satisfecho porque no sólo se me abren caminos nuevos, además, me doy cuenta de que por detrás tengo a esos amigos que llevan allí años y no se mueven, a los que no hace falta explicarles mucho para que te entiendan, que no es poco; mi familia que me apoya y me quiere; y toda esa gente que conozco que hace cosas que a mí me parecen increíbles y también se quedan ahí, compartiendo algo conmigo. Para mí esto significa que he conseguido algunas cosas en pos de uno mis objetivos: aprender a vivir en el mundo real quejándome lo mínimo posible por lo injusto que es conmigo. Como sé que va a venir una de mis más mejores y apreciadas amigas a decirme: -¡Sigues siendo un llorica! ¡Búscate un trabajo como yo! ¡Cien flexiones ahora mismo, recluta patoso! matizaré: al menos, creo que voy consiguiendo hacerme entender al resto de mortales.

En realidad sé que puede que lo tenga todo ya, pero se me ofrece la oportunidad de obtener más cuando todavía no me he quedado calvo ni he pasado de los ochenta kilos. ¿Es como para estar contentos o no? Pues que te jodan, tres y cero del infierno, cuando llegue a ti, seré yo quien venza.

Ah, en cuanto a la celebración, aquí sólo llegará el pobre pardillo que haya leído toda la monserga anterior, así que serán los únicos que sean invitados -incluir aquí gesto avieso-. Bueno, vale, venga, va, lo resalto para los poco masoquistas que no acabaran el texto:

Por la presente, el señor Maeso comunica que no tiene ni puta idea de cuándo será celebrado el cumpleaños de este año, ya que aún no tiene piso en Madrid y presumiblemente tendrá que ir a los efectos al acabar los malditos exámenes, las fechas variarán entre 19, 20, 26 y 27. Estén, pues, atentos a sus lectores de blogs, messengers, twitters, flickrs, tuentis, facebooks y demás medios para perder el tiempo, porque esta vez la fiesta será a la vez cumpleaños y despedida, para lo cual hay planeado algo más gordo de lo acostumbrado.


Escuchando: El nuevo de Metallica, para consolarme con que los años no pasan en balde para nadie.

martes, septiembre 02, 2008

Wake Me Up When September Ends

Todos los años, desde que entré a la universidad, el verano se viene acabando más o menos ahora, conforme se acerca mi cumpleaños y los que no hemos sido estudiantes ejemplares durante el curso, tenemos que recuperar esas asignaturas que no conseguimos o siquiera quisimos aprobar. Lo cierto es que antes sí que se estudia, pero no con el mismo tesón, te vas a la piscina o la playa una tarde, te concedes media hora de descanso para ver esa serie que te obsesiona (¡¡¡por favor, ved todos "Cómo conocí a vuestra madre"!!!), sales un lunes por la noche por tu ciudad, a visitar esos bares que normalmente estarían atestados y en los que ahora puedes disfrutar unas cervezas a tus anchas. Si esas cervezas no tuvieran tendencia a transmutarse por milagro alquímico en copas, podría pasar por época examinal, pero todos sabemos cómo acaban esas noches.

Este curso, no obstante, es distinto, hay una diferencia esencial con los otros siete años anteriores de universitario, si bien, como siempre, acabará en la puerta de mi facultad, cuando vaya a mirar la última nota, no empezará en el mismo sitio unos días después, para empezar las clases. La última escena se traslada unos cuantos cientos de kilómetros al norte, en Madrid, Campus de Somosaguas, Facultad de Ciencias Políticas y Sociología. "Bienvenidos a Moscú", cuentan que pone en la entrada, esperemos que no haga el mismo frío, que yo soy de los que coge un resfriado y no lo suelta hasta que no ha gastao pañuelos para deforestar media sudamérica.

Sí, señoras y señores, en contra de todo pronóstico razonable, mi expediente fue suficiente para que me otorgaran la beca Séneca, así que en cuanto acabe exámenes, tenga piso y me despida de todo el mundo, subiré a Madrid para no volver más que en fechas señaladas, presumiblemente durante los nueve meses que dura el curso, quién sabe si más si encuentro alguna beca interesante o un buen master con el que retrasar aún más mi vida de estudiante y aspirar a algo más que encargado de restaurante de comida rápida.

¿Qué será de mí este año? ¿Qué será de este blog? Supongo que las respuestas irán viniendo poco a poco, algunas de ellas se plasmarán en los bytes de este blog. Empieza una nueva época.

lunes, junio 16, 2008

What If I'm Not Like The Others

Aprovechamos la época examinal de desgana absoluta y tiempo limitado para postear un par de videos de un grupo que escucho mucho últimamente y me tiene enganchado: Foo Fighters. Sí, ya sé que existían desde mucho antes y que soy un cateto por no conocerlos más que de oirlos por ahí, pero mejor tarde que nunca.
Ambos temas tienen unas letras con un tono que a mí se me antonja de emancipación, rebeldía y autosuperación que consiguen transmitir mucha energía y rabia. A mí al menos me animan mucho en esta época de exámenes, me las pongo todos los días, así que las comparto con todos y os deseo suerte a todos.

Es del último disco, que no está mal, aunque sólo me gustan de verdad ésta, que es la primera del album y la última:





What if I say I'm not like the others?
What if I say I'm not just another one of your plays?
You're the pretender
What if I say I will never surrender?


Esta es de un disco anterior: Best Of You (No encuentro ningún video que se pueda insertar), como podéis ver en la misma página del video, al parecer el batería del grupo -ex de Nirvana- se la dedicó a Kurt Cobain.


I've got another confession to make
I'm your fool
Everyone's got their chains to break
Holdin' you

(Esta estrofa está dedicada al frente G.P. de Gandía)

Espero que deis lo mejor de vosotros mismos y que le echéis gónadas a todos vuestros proyectos, sean los que sean ¡Ánimo!

sábado, junio 07, 2008

Séneca

Inauguro la etiqueta "Madrid" para liberar el estress de estudiar el examen del lunes de RRII cagándome en las mulas del MICINN (También conocido como MEC) por no haber publicado aún las listas de los beneficiados de las becas Séneca, entre los cuales espero estar yo. Refresco la página del ministerio donde debe salir la resolución unas doscientas veces al día -de media-, pero nada, que no se dan por aludidos los funcionarios (les insultaría, pero creo que ya basta con llamarles lo que son).

Sí, es que me quiero ir a Madrid. Lo digo para el que aún no haya sufrido escuchando cómo construyo en voz alta mis castillos en el aire o haya tenido que aguantar mis elucubraciones y planes maquiavélicos para dominar la capital. Ya tengo plaza en la Complutense para el año que viene, osea, la Sicue, y sólo me queda saber si voy a poder vivir de algo más que lo que me den mis sufridos padres y lo que pueda ganar prostituyéndome dejándome explotar en cualquier curro de fin de semana.

Estoy muy motivado porque llevo tiempo sintiendo que me hacen falta las experiencias de saber qué es la ciencia política en una universidad de prestigio en España, de vivir fuera del hogar familiar, mejorar mis posibilidades para viajar, ampliar un poco mis miras personales y adaptarme a otros entornos, conocer la vida en una ciudad nueva con muchas más posibilidades tanto a nivel cultural como profesional, disfrutar de un grado mayor de autonomía y, sobre todo, para poder meterme con Esperanza Aguirre con más argumentos, qué cojones.

Hale, a seguir con Relaciones Internacionales, que esto de la seguridad colectiva me está empezando a poner y todo.

martes, junio 03, 2008

Qué Bonico es el Cine

Como servidor ha retomado hace poco la costumbre de ir al cine para ver grandes obras del séptimo arte (bueno, no siempre), he pensado que podría también volver a adquirir ese sano hábito de comentarlas aquí.

Al otro lado, de Fatih Akin. Una peli de las que te hacen removerte en la butaca por las varias buenas historias que se entrecruzan de una forma muy poco convencional, con unas tramas en absoluto predecibles. A caballo entre Berlín y Estambul, los personajes, muy lejos de estereotipos, viven, mueren y, por el camino, tratan de redimirse, perdonar y luchar. De fondo, tomando protagonismo sólo en las ocasiones en las que los personajes los viven, problemas sociales, políticos y humanos. Recomiendo verla, lo cierto es que me gustó la propuesta del director turco-alemán.

88 Minutos, de John Avnet. Fui a verla pensando que iba a ver Iron Man, pero decidí en último momento ir, llegué tarde y no pude meterme, así que me tuve que tragar este pedazo de bodrio que ha parido Hollywood. El atractivo de la película, según mis acompañantes, iba a ser Pacino, que para más inri estaba totalmente desaprovechado en un papel de tipo duro pero torturado trilladísimo, en este filme presuntuoso y a la par mediocre.
El director me temo que no sabe que para contar historias de psicópatas, hay que tener en cuenta que ya se han hecho Seven y El Silencio de los Corderos, con lo que aportar al género es complicado, más si tienes un guión pobre que tienes que ocultar acelerando las secuencias en que debiéramos darnos cuenta de qué está pasando. Además, está muy mal resuelta en su final con un giro argumental absurdo que no convence. No aporta nada y apenas se puede disfrutar, si podéis evitarlo, no la veáis.

Iron Man, de Jon Favreau. No puedo evitar que se apodere de mí mi lado más fanático de los comics para comentar esta película, lo siento. ¡Joder! una buena película basada en un comic de Marvel, ¡por fin! No es que no me gusten las dos primeras de Spiderman o X-men, pero es que esta vez han conseguido que el personaje cobre vida de verdad, tenga carisma y resulte una adaptación convincente (aunque creo que se han basado más en el Iron Man de la serie Ultimates que la clásica) buena elección la de Robert Downey Jr., sin dudas. Partiendo de que esto es una película de superhéroes, no se podía esperar nada más: la senda de la transformación del guerrero, tortazos sin complejos y las sobradas del playboy Tony Stark por doquier. Ah, sí, también hay un poquito de amor y rollito conciencia pacifista, ¿pero quién se acuerda viendo la armadura de Iron Man en acción? Lo siento, yo casi lo olvido.
Por cierto, si queréis una "review" mucho mejor de la película, mejor que veáis el de Ferguson.

Indiana Jones (IV) y El Reino de la Calavera de Cristal, de Steven Spielberg. ¡Por fin se han dignado a rodar la última secuela de Indy! nuestro adorado ídolo de la infancia o incluso de la madurez para muchos. La película levanta pasiones y no ha dejado a nadie indiferente, a muchos les ha decepcionado y a otros, nos ha encantado. Yo, como integrante del grupo de los que la disfrutaron sólo puedo decir que soy un amante del cine de aventuras y que esta me ha parecido buena por muchas razones: porque la dirige Steven Spielberg que tiene un gusto exquisito planteando las escenas; porque el guión es muy bueno en su género, con diálogos divertidos y ocurrentes que le dan carácter a los personajes; porque la película mantiene un ritmo que no decae y divierte en todo momento; porque los secundarios complementan a Indy de forma más que suficiente -sólo el hijo se come gran parte del hueco-... Joder, que me parece una buena película. Si la comparamos con los anteriores, vale, tiene un par de sobradas más fuera de tono, la mala no da miedo realmente y la historia puede no ser tan original, pero eso no quita que siga siendo buena. Yo quizás hubiera preferido que Indy tuviera algún achaque o que no fuera capaz de hacer según qué acrobacias, pero creo que son detalles nimios que no consiguen empañar la calidad general. Recomendada al 100%, de hecho, yo iré a verla de nuevo, que me perdí el principio y tengo ganas de saborearla centrándome algo más en los detalles.

Escuchando:
Opeth - Hessian Peel

domingo, junio 01, 2008

Cuando la Música Habla de Mí

Hay canciones que escucho sin emitir más juicio que el referente a mi gusto. Suenan en casas de amigos, reproductores portátiles ajenos, bares y discotecas. Muevo la cabeza, tarareo incluso, sin prestar más atención que aquél ritmo de guitarra que me activa, la voz que me emociona y envidio, el solo que me electrifica o el teclado que me alegra. A veces, por un casual, la escucho detenidamente, a lo mejor porque quiero ver el video, por alguna referencia o quién sabe por qué, y, entonces, es cuando me llega la verdadera intención del artista, o mi interpretación o percepción -También ayuda tener la letra delante, claro-. Pero sólo en ocasiones excepcionales me doy cuenta de que esa canción habla de mí. En ese momento la canción se transforma, tu mundo se revoluciona y ya la he hecho mía. O nuestra, depende.